16 feb. 2007

Me gustan las historias de superación, porque reflejan la situación natural del hombre, que no es otra que la de luchar cada día por hacer las cosas un poco mejor, la de empeñarse en crecer por dentro hasta el último momento. Aquel que no pelea por superar los retos que presenta la vida, irremediablemente acaba atrás, envejecido. Por eso hay tantos hombres y mujeres de noventa años que parecen párvulos de escuela, y algunos adolescentes de dieciocho que evocan a los muertos vivientes de un vídeo clip hortera.

“High School Musical” hace furor en los colegios e institutos de todo el mundo, también en los de España, lo que nos indica que no están todas las naves perdidas. La historia que nos cuenta en sencilla: dos jóvenes (un gringo y una chicana) se conocen en vacaciones para coincidir después en el high school, destino mítico de los teenegers norteamericanos. Y es allí donde comienza su aventura: se enfrentan a su microcosmos para triunfar en el musical de la escuela, repleto de canciones pegadizas y bailes sugerentes.Como en todos los productos Disney, el telefilme está trufado de valores: amor, solidaridad, amistad, integración, generosidad, esfuerzo…, ideales con los que, por unos meses, los magos californianos han conseguido que muchos de nuestros muchachos aparquen a los héroes nacionales (lo siento, Neng) para emular a Troy y a Gabriella, personajes que en una hora y media ofrecen más contenido que todo el que pueda reunir un año completo de telebasura.

Se adivinan buenos tiempos para el canal de pago. ¿Qué muchachita de Albacete o Lugo no sueña transfigurar su deprimente instituto en el luminoso escenario de una representación musical como la de “High School”? ¿Qué zagal cubierto de acné no prefiere las ganas por ser feliz de estos personajes de Disney al botellón de todos los fines de semana? Si yo tuviese alguna responsabilidad en el ministerio o en las consejerías del ramo, en vez buscar rabos de nube con los que rellenar el contenido de la Educación para la Ciudadanía, me traería a Troy y a Gabriella como profesores de clases magistrales de superación personal.
Categories:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Subscribe to RSS Feed