16 may. 2008

Mayo del 68. Rebeldía. Apurar la vida frente al pasar aburrido de un domingo de lluvia. Mayo del 68. Ganas de comerse el mundo, de darle la vuelta, de cumplir los ochenta con la sensación de que apenas le queda una gota de zumo al limón. Mayo del 68. Algo más que una barricada, la plenitud de la juventud, de sentirse joven, de ser joven y querer extender ese estado, esa edad, esa inconsciencia a lo largo y ancho de la vida y colocarse en la antípoda de la muerte. Mayo del 68. También un vacío, el que provoca la distancia entre la realidad y los eslóganes, entre la muerte del Ché en la leyenda de la floresta boliviana y la barriguita burguesa de quien pasó de la manifestación panfletaria al consejo de administración de una empresa participada. Tal vez la lección de aquel mes de las flores que se convirtió en el prólogo del canuto y del sexo a ciegas, es que los hombres no sabemos resolver los misterios de la vida cuando nos abrazamos para celebrar la muerte de Dios. Sartre y Beavoir, una vez analizados por la Historia, no son sino dos pobres diablos que rezumaban amargura.Mayo del 68 o mayo del 2008. Cuarenta años de distancia y una juventud bien distinta. Los hijos de aquel mayo, desencantados ante el empacho de bienestar que les legaron los padres del “haz el amor y no la guerra” -aquellos padres que pasaron del Citroën volcado frente a las Tullerías, en una suerte de nueva Comuna, al comodísimo Cayenne cinco puertas-, que no han sabido dar respuesta a ninguno de los vacíos que trae una vida a la que se le ha podado la trascendencia. Mayo del 68... Mayo del 2008 y una nueva juventud, la que creció bajo el mensaje exigente de Juan Pablo II y la que hoy está dispuesta a seguir hasta Sydney a otro anciano de ochenta años con un mensaje antiguo como el hombre y como el hombre nuevo. Estos jóvenes no queman barricadas, no buscan la huelga como excusa para no acudir a la universidad o librarse de un día de trabajo. No se si son pocos. No sé si son muchos. En este caso, el número importa poco. Importa que son esperanza, la esperanza de un nuevo mes de mayo.
Categories:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Subscribe to RSS Feed