26 jul. 2014


Estoy a la espera de la serpiente del verano, que en la jerga periodística se refiere a esa noticia tonta -y a la vez entretenida- con la que los becarios llenan las páginas de los periódicos. Gracias a ellas los lectores fieles que se encuentran de vacaciones, siguen al tanto de la actualidad sin necesidad de alimentar la úlcera de preocupaciones que de por sí trae el curso.
La serpiente del verano tiene que ser divertida. No sé, una banda de ladrones que entra en los bares y limpia a los clientes, dejándoles sin dinero ni ropa, en cueros, peleándose por un trozo de mantel, por una servilleta con la que taparse las vergüenzas. Pero para ser auténtico ofidio la banda debe moverse por todo el litoral: de Huelva a Almería, de Almería a Gerona, de Gerona a Ferrol, despertando la histeria colectiva de quienes no compartimos el gusto por el nudismo. Seguir leyendo en Teinteresa.es
La serpiente del verano tiene que traer un pellizco picantón: el de la separación inesperada de alguna persona importante, el del político al que han “cazado” haciendo pis en una piscina, el del hijo secreto que –nonagenario- ha encontrado un redactor decidido a revelar cuál es su verdadero origen. Noticias como éstas dan para largas charlas intrascendentes, para confeccionar bromas y hacer risas, incluso para robarle el estilo al personaje responsable de la “bicha” veraniega y confeccionarse un disfraz.
Una sierpe de verano sería la ruina económica de Julio Iglesias, la entrada de Felipe González en la Cartuja, la Lomana pillada en el súper con chándal y tacones, que en Sotogrande se pusiera de moda bajar a la playa con nevera, sandía y balón de Nivea, o que el ayuntamiento de Marbella prohibiera la celebración de fiestas sociales. Una boa de agosto sería la gran evasión de tanto preso famoso repartido por las cárceles de España, que un fotógrafo retratara a Mercedes Alaya haciendo un “simpa” en un chiringuito, que Tele 5 comprara 13 TV o que Soraya, la vice, aprovechara la distracción estival para colocarse unos zancos como implantes en los pies. 
Porque esas son las culebras que precisan los periódicos en julio y agosto: que alguien tan serio como José Bono declarara que tiene trato con extraterrestres, que Falete fichara para publicitar aftershave o que Miguel Ángel Revilla posara en Interviú como su madre lo trajo al mundo. Por todo eso pagaría cualquier director de prensa que se precie, pues tendría asegurado el descanso mientras la escuálida redacción agosteña tira y tira de la noticia, hasta el punto de entrevistar al marciano que charla con Bono, mostrar en exclusiva unas fotografías -con barba cerrada- de la adolescencia de Falete, o regalar los fines de semana, junto al dominical, cupones para adquirir una toalla estampada con la hoja de parra utilizada por el socarrón expresidente cántabro.
Pero este año, si las cosas no cambian, nos vamos a tener serpiente. Mañana tras mañana abrimos el periódico y nos invade el frío, como si paseáramos como Revilla pero por la estepa siberiana. De tanto dolor, de tanta muerte, de tanta tragedia, los periódicos nos llegan chorreando sangre. Guerras, aviones caídos, nuevas guerras, atentados, más aviones caídos, otras guerras, atentados… 
No quiero amargarle a nadie las vacaciones. Todos sabemos que el mundo no se detiene porque a los privilegiados nos haya llegado el momento de disfrutar de unas semanas de asueto. Por lo que leemos, además, los malvados no se toman días libres, de lo que no tenemos culpa. Pero fastidia compartir el mismo sol, el mismo mundo, con aquellos que chamuscan la felicidad ajena. Por eso, quizás, más de uno de ustedes se sume a mi atrevimiento de rogar (por el bien de nuestro descanso) que los responsables de los diarios desenchufen las rotativas, que apaguen el fax y no atiendan los teletipos, que consulten internet sólo para reírse con el niño del pollito y bobadas así, y que recuperen (los lectores de prensa diaria no nos vamos a dar cuenta, y si nos la damos no se lo vamos a reprochar) las serpientes de los veranos pasados. Les agradeceremos la ocasión que nos ofrecen de llenar nuestro tiempo con historietas amables, graciosas, conmovedoras, positivas, risibles, coloridas, bufas, ocurrentes, distintas, ociosas, frescas, relajantes, entretenidas…
Categories:
Subscribe to RSS Feed